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Método Agile en la inmobiliaria.

El método Agile es una de las tendencias en gestión de recursos humanos dentro del sector inmobiliario y otras áreas del comercio.

Este método no debe confundirse con Agile CRM, un programa de gestión muy utilizado a nivel empresarial y por diversas inmobiliarias.

Hecha la aclaración, avanzaremos sobre qué es el método Agile para la gestión de los recursos humanos de las inmobiliarias.

Qué es el método Agile.

El método Agile surge a comienzos de siglo del sector informático, más precisamente dentro del entorno del desarrollo de programas.

Este método de trabajo enfrentó los viejos modelos de gestión interna de las empresas, dando prioridad a las personas y sus relaciones, dejando en segundo plano las herramientas y los procesos.

Al mismo tiempo, el método Agile estableció la importancia de la adaptación al cambio, como elemento clave para el desarrollo de las organizaciones.

Es decir, logró establecer que es mucho más efectivo y beneficioso adaptarse a los cambios que seguir planes estrictos previamente establecidos.

Esto no implica en modo alguno dejar de lado la planificación para conseguir las metas establecidas, al contrario, refuerza la importancia del concepto de flexibilidad en los procesos basados en la adaptación a las circunstancias y las nuevas realidades que surgen.

Qué implica el método Agile.

Este método indirectamente trata la forma en cómo deberían gestionarse los recursos humanos de una inmobiliaria, dando prioridad a los profesionales y sus necesidades.

  • Las personas son las protagonistas.

Para las inmobiliarias que aplican el método Agile las personas son su prioridad por sobre todo, tanto sus profesionales como sus clientes y colaboradores.

Esto implica dar el necesario protagonismo a las personas que forman parte directa de la organización, y a aquellos que de un modo u otro o de forma indirecta se vinculan con la inmobiliaria.

  • Modelos de mejora continua.

El método Agile implica la utilización de modelos de mejora continua dentro de la empresa para perfeccionar sus accionar, tanto interno como externo, y en todos los niveles, individuales y colectivos.

Se utiliza la posibilidad del error como forma de aprendizaje, y se asumen los errores individuales y colectivos como oportunidades de crecimiento y desarrollo.

  • El vínculo con los clientes.

La relación meramente comercial con los clientes cobra otra dimensión con el método Agile.

Se produce un cambio de perspectiva a través del método, que facilita la mejora de la relación de los agentes con sus clientes, y fortalece los vínculos y las relaciones interpersonales entre los miembros de la organización.

  • La adaptación al cambio.

Este es un método de gestión basado en la flexibilidad, y por eso estimula y favorece la adaptación al cambio.

Dentro del sector inmobiliario este es un factor clave, porque los agentes inmobiliarios están sometidos constantemente a los cambios del mercado y a diferentes variables que se modifican frecuentemente, poniendo a prueba a los profesionales y las organizaciones.

Cómo aplicar el método Agile en la inmobiliaria.

El método Agile no es para todas las inmobiliarias, sobre todo para aquellas que se basan en modelos organizacionales tradicionales o verticalistas y que no desean cambiar para mejorar.

No todos los líderes del sector inmobiliario y los managers se sentirán cómodos con este método, porque siempre el cambio produce distintas sensaciones de incomodidad, y sobre todo en aquellos profesionales que están acostumbrados a su zona de confort.

Recordemos que el método Agile en una inmobiliaria implica estar dispuestos a ser flexibles, valorar a las personas en toda su dimensión, reconocer el esfuerzo y dedicación de los demás, y otra serie de cosas que quizás puede incomodar a muchos profesionales.

No obstante, el método Agile no presenta grandes dificultades para ser implementado en una inmobiliaria, y utilizado correctamente beneficiará a la empresa tanto a nivel organizacional como comercial.

Las inmobiliarias que desean mejorar sus resultados comerciales y organizacionales a través del método Agile, tienen que seguir pautas muy simples y nada complicadas de implementar.

  • Analizar la organización.

Este el primer paso para implementar el método Agile en una inmobiliaria, analizar exhaustivamente la empresa a nivel organizacional para detectar las carencias y los problemas que se enfrentan.

El área de recursos humanos tiene que tener la plena confianza por parte de los responsables de la inmobiliaria para proceder en consecuencia, realizando una reestructuración de personal, haciendo formación con los profesionales, eliminando prácticas nocivas, aplicando nuevos modelos, o incluyendo otros sistemas de relacionamiento interno.

Cualquier acción desde luego debe estar en sintonía con el método y los valores organizacionales de la inmobiliaria.

Para detectar la situación de la inmobiliaria a nivel organizacional el análisis DAFO es de gran efectividad.

  • Formación de personal.

La mejora continua de la inmobiliaria es un factor clave para el desarrollo organizacional y comercial, y cualquier cambio debe producirse desde dentro de la propia empresa.

La formación siempre se incluye en los modelos de mejora continua, y deben implementarse a nivel individual y colectivo, para maximizar los recursos de la inmobiliaria y potenciar los resultados positivos.

La calidad profesional de los agentes incidirá directamente en los resultados comerciales de la inmobiliaria, afectando siempre de un modo u otro los resultados obtenidos.

La formación es una manera de que los agentes inmobiliarios mejoren sus habilidades, aumenten su motivación y se conviertan en profesionales comprometidos con su trabajo y la empresa.

  • La oficina inmobiliaria.

Las inmobiliarias que implementen el método Agile deben tener en cuenta la distribución de su oficina y los espacios de trabajo.

Es muy importante que las inmobiliarias generen espacios abiertos de trabajo, para que sus profesionales puedan interactuar de forma efectiva, tanto con sus colegas como con el entorno laboral.

Destinar un espacio para el almuerzo o beber un café dentro de la oficina también es algo importante, porque suelen ser espacios en que los profesionales estrechan sus lazos a nivel personal y generan sinergias positivas.

  • Empresas participativas.

Es muy importante que las inmobiliarias tengan al tanto a su personal de los cambios realizados, sobre los nuevos métodos de trabajo o cualquier elemento que se incorpore a la organización.

Todos deben participar en la inmobiliaria, incluso en la toma de decisiones, o cuando menos de algunas de ellas, sobre todo en las que los agentes están directamente vinculados.

Las estructuras verticalistas en las empresas del sector inmobiliario quedaron en desuso, y actualmente se utilizan modelos organizacionales horizontales que generan entornos de trabajo mucho más saludables y productivos.

  • Comunicación online.

Es muy importante que las inmobiliarias generen espacios virtuales para comunicarse con sus agentes y miembros de la plantilla.

Los espacios virtuales de una empresa del sector pueden ser diversos, desde su CRM inmobiliario a una intranet inmobiliaria, pasando por sistemas de gamificación o páginas privadas en las redes sociales.

Las redes sociales corporativas son una forma de mantener informados a los empleados, y un canal de comunicación interno muy efectivo para generar la participación activa de los profesionales dentro de la organización.

  • Aprovechar los errores.

Errar es humano, y todos los profesionales cometen errores, el punto en cuestión es saber aprovecharlos y valorarlos como oportunidades.

Aprender de los errores es fundamental para el desarrollo profesional y el crecimiento organizacional de una inmobiliaria.

Los errores no deben exponerse, hay que compartirlos para que no generen vergüenza o culpa en quienes los cometen.

Los empleados dentro de la inmobiliaria deben sentirse libres de proponer y de equivocarse, sintiendo el apoyo de la empresa en todo momento y sin juicios de valor que afecten negativamente su rendimiento profesional.

Derivado del área de recursos humanos, una buena gestión de los conflictos mediante el coaching y otras metodologías refuerza a la inmobiliaria como organización.

  • El reclutamiento.

El método Agile debe pasar a formar parte de la cultura empresarial de la inmobiliaria, y convertirse en un valor agregado a nivel organizacional.

Por eso es tan importante no solamente ayudar a los profesionales de la empresa a comprender la metodología y la forma de trabajo que implica, sino también explicárselo a los nuevos empleados en el proceso de onboarding.

En el proceso de reclutamiento de nuevos profesionales para la inmobiliaria, hay que informar a los candidatos de los métodos y sistemas de trabajo utilizados por la empresa, que en definitiva se convertirán en un valor agregado y una forma de evitar la fuga del talento.

Conclusiones sobre el método Agile.

Esta metodología de gestión de recursos humanos dentro de las organizaciones se utiliza desde hace décadas, y es una forma muy efectiva de generar entornos de trabajo saludables y productivos.

A través de este método, las inmobiliarias pueden mejorar sus resultados en base a una sólida estructura organizacional, y gracias a una nueva forma de relacionamiento de sus profesionales.

Al mismo tiempo, la aplicación del método Agile no entra en conflicto con otros sistemas de gestión organizacional, y permite mejorar las relaciones interpersonales, haciendo que sus niveles de productividad profesional y satisfacción personal mejoren de forma significativa.

Fuente: agilemanifesto.org

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