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La gamificación en la inmobiliaria.

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La gamificación es un método basado en la aplicación de juegos en entornos no lúdicos, como el de la agencia inmobiliaria, orientados a la motivación de los profesionales.

El objetivo de la gamificación es motivar a los empleados y, al mismo tiempo, a través de la motivación conseguir mejorar los niveles de rendimiento y productividad profesional.

La gamificación se utiliza como método en diferentes sectores comerciales desde hace décadas, y no debe confundirse con las actividades lúdicas orientadas al fortalecimiento de los equipos de trabajo.

Los ámbitos en dónde se utiliza la gamificación también son muy diversos: marketing, formación, coaching, recursos humanos, etc.

En el sector empresarial la gamificación se extendió rápidamente, sobre todo por su eficacia y gran aceptación por parte de los profesionales, porque de un modo u otro el juego forma parte de las personas desde su niñez y es algo divertido.

Qué es la gamificación para la inmobiliaria.

  • La gamificación persigue objetivos. 

Si bien a priori se puede pensar que el aspecto lúdico del método deja de lado los objetivos comerciales de la inmobiliaria, en modo alguno es así, todo lo contrario.

La gamificación permite aislar los objetivos y los convierte en misiones individuales, las cuales el profesional inmobiliario debe conseguir para llegar al logro.

Todas las acciones de los miembros de la inmobiliaria, al tener un objetivo claro y bien definido, se convierten en parte del juego, y el estímulo de la participación facilita conseguir las metas establecidas.

  • La gamificación motiva a las personas. 

La motivación es un elemento clave que aporta la metodología, y al mismo tiempo se comprobó que las empresas que la utilizan pierden menos oportunidades de negocio.

Las tareas poco atractivas para los empleados de la inmobiliaria comienzan a presentarse de otra forma a través del juego, y aumenta el nivel de eficacia de los profesionales.

Para la inmobiliaria implica una mejor forma de gestionar sus recursos, y una manera de conseguir sus objetivos rápidamente, evitando malos entendidos entre los profesionales.

  • La gamificación y el feedback. 

Uno de los principales problemas para muchas inmobiliarias es la falta de motivación de su plantilla, sobre todo porque no se sienten valorados o reconocidos en su trabajo.

Un alto porcentaje de la fuga del talento en el sector inmobiliario se debe a que los empleados no se sienten valorados, y la gamificación soluciona dicho problema o cuando menos lo disminuye significativamente.

El feedback es un factor clave dentro de una inmobiliaria, y muchas veces el manager inmobiliario ni siquiera lo recibe por parte de los agentes, incluso el feedback negativo es determinante.

Precisamente, los juegos son grandes generadores de feedback, que se convierten en valiosa información para gestionar de forma más efectiva los recursos humanos.

El feedback que genera la gamificación es automático y la mayoría de las veces en tiempo real, y por eso la gestión interna de la inmobiliaria se fortalecerá rápidamente, al igual que la comunicación interna en todos los niveles.

  • La gamificación es una experiencia.

Somos seres subjetivos que nos alimentamos de nuestra experiencia, y si se combina la experiencia con el juego de la forma adecuada para conseguir un objetivo, las actitudes de las personas son muy positivas.

Si el juego utilizado por la inmobiliaria es el adecuado, los grados de compromiso de los miembros de la empresa serán muy elevados, porque además de lo adictivo que pueda resultar el juego, a todos los agentes inmobiliarios les gusta ganar.

Una de las características más relevantes de los agentes inmobiliarios es su alto grado de competitividad, siempre con un fuerte acento individualista, y precisamente los juegos requieren de competitividad e individualidad.

Los agentes no solamente deben vender propiedades, aunque desde luego ese es su principal objetivo, también deben llamar a potenciales clientes, visitar las viviendas, realizar acciones de marketing personales, responder correos electrónicos y muchas cosas más.

La gamificación permite potenciar el objetivo de la venta de propiedades, y también establecer otras metas que son importantes para la inmobiliaria, provocando que los agentes accionen de forma efectiva.

  • La gamificación detecta los puntos débiles. 

Es cierto que un análisis DAFO permite aislar las fortalezas y debilidades de una inmobiliaria de forma muy efectiva, sin embargo, al gamificación utilizada de forma combinada con dicho método lo potencia.

La gamificación implica la medición de determinadas acciones de los miembros del equipo inmobiliario, lo que representa una recolección de datos objetivos muy valiosa para analizar los niveles de rendimiento.

Los datos recopilados a través de la gamificación pueden ser volcados en un análisis DAFO, y con ellos se pueden detectar los niveles de rendimiento individuales, para premiar a los agentes productivos e incentivar o ayudar a quienes no están rindiendo de acuerdo a los objetivos comerciales.

En una inmobiliaria lo que no se mide no se puede mejorar, y la gamificación puede ayudar a identificar los problemas organizacionales y comerciales, provocados por acciones individuales equivocadas o que no están alineadas con los objetivos de la empresa.

  • La gamificación y el alto rendimiento. 

El sector inmobiliario actualmente se basa en la excelencia y los resultados obtenidos, y los profesionales que se quedan en su zona de confort se convierten en un lastre organizacional.

La gamificación rompe con la ley del mínimo esfuerzo y saca al profesional de su área de confort, porque la mecánica del juego anima a los usuarios a superar retos y desafíos, los cuales implican superarse a sí mismos.

Eso sumado a la competición del entorno del juego, provoca que los participantes consigan un rendimiento superior para satisfacer su necesidad (auto-satisfacción), dejando de lado el objetivo puramente económico.

Los videojuegos pueden resultar muy adictivos, y los jugadores se pasan horas jugando no por dinero, sino por simple satisfacción personal, por ganar más puntos o conseguir la victoria.

La mayoría de los jugadores no consiguen ningún beneficio económico por conseguir la máxima puntuación en un nivel, ¿y si lo consiguieran?

Porque los agentes inmobiliarios pueden ganar mucho dinero derivado de las comisiones de las propiedades vendidas, ¿y si la inmobiliaria consiguiera el nivel de compromiso de los usuarios de videojuegos con sus agentes?

Si un agente se convirtiera en un jugador de su propio trabajo, y además de ganar dinero con las comisiones consigue reconocimiento y satisfacción personal, seguramente su nivel de rendimiento será muy elevado.

  • La gamificación y el trabajo en equipo.

El trabajo en equipo y la competición ayudan a estrechar los lazos entre los jugadores, mejorando el entorno laboral de la organización, y haciendo que los profesionales se conozcan más y mejoren sus relaciones interpersonales.

Incluso si se aplica la gamificación a la formación de los profesionales, o al trabajo de coaching de alto rendimiento, se consiguen excelentes resultados derivados del trabajo en pequeños equipos que al mismo tiempo compiten.

Al mejorarse las relaciones interpersonales entre los miembros de la inmobiliaria, y establecerse canales de comunicación interna saludables, las relaciones tóxicas desaparecen.

En tal sentido, la gamificación fortalece los vínculos entre las personas que trabajan en la inmobiliaria, y les permite encontrar el sentido a muchas tareas que pueden carecer de significado o utilidad.

Conclusiones sobre la gamificación.

La gamificación es una metodología muy efectiva para las inmobiliarias que necesitan mejorar el rendimiento de sus agentes, y orientar las individualidades en el logro de los objetivos.

También es una buena herramienta para motivar al personal de la empresa, y fortalecer las relaciones interpersonales del equipo de trabajo.

A nivel práctico la gamificación es bastante simple de implementar, porque solamente se requiere que cada miembro del equipo inmobiliario cuente con un dispositivo tecnológico (teléfonos móviles, tabletas, ordenadores de sobremesa, etc).

El sistema de aplicación puede crearse por parte de la inmobiliaria o adquirirlo, y se puede integrar con el CRM inmobiliario para gestionar y procesar los resultados obtenidos.

La gamificación no es algo mágico que cambiará la actitud de los profesionales, aunque puede resultar una vía muy efectiva para las inmobiliarias, y combinada con otras metodologías se convierte en una herramienta de utilidad para generar entornos laborales saludables.

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