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El por qué del agente inmobiliario.

El por qué de los agentes inmobiliarios los define como profesionales y personas.

Hay algo acerca de las personas que son absolutamente apasionadas por lo que hacen, y es su por qué.

A estos agentes les encanta vender casas, tratar con sus clientes y estar dentro de la inmobiliaria generando sinergias positivas con sus colegas.

Los agentes que tienen bien definido por qué consiguen mejores resultados en todos los niveles, y por tendencia suelen ser personas apasionadas con su profesión que no lo disimulan.

El por qué del agente se vincula con su cómo.

Los agentes con su por qué definido es como si, de manera innata, supieran cómo avanzar y permanecer enfocados en lo que quieren. 

Sin embargo, ese «por qué» es algo muy personal y, aunque a primera vista puede parecer obvio especialmente para un vendedor, en la práctica encontramos agentes que no lo tienen tan claro.

Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los cómo! Nietzsche

El filósofo alemán Frederick Nietzsche entendió perfectamente la vinculación progresiva del por qué hacia el cómo y su importancia en la vida de las personas.

El cómo cuando está bien definido el porqué siempre llega, casi de forma natural y sin tanto esfuerzo como a priori se puede suponer.

El esfuerzo real surge al momento de transitar el cómo, y ahí el por qué se convierte en el propósito que empuja a la persona al logro.

Ejemplo del por qué de un agente inmobiliario.

Supongamos que un agente inmobiliario define su por qué en ganar 100.000 euros al año.

El cómo es bastante obvio, vendiendo el mayor número de propiedades posible y todo lo que eso requiere.

Ahora bien, la cuestión es por qué el interés o la necesidad de ganar 100.000 euros al año.

  • ¿Qué hay detrás de ese por qué?
  • ¿Qué harían esos 100.000 al año por el agente?
  • ¿Por qué es importante conseguir ganar ese dinero anualmente?

Tal vez su por qué no es realmente lo monetario en absoluto, y lo real sea lo que proporcione ganar ese dinero al año.

Quizás sea para dar a sus hijos una vida mejor o para vivir con mayor comodidad, o tal vez sea para poder viajar por el mundo y conocer nuevas culturas, o para dedicarse a la filantropía.

Sin importar el por qué, algo muy personal y enteramente subjetivo y sujeto a distintas variables, surge el cómo casi de forma natural, y por supuesto todo lo que implica para el agente inmobiliario.

¿Cómo cambiaría su vida de una manera tan intensa que estaría dispuesto a trabajar más duro, más inteligente y por más tiempo solo para alcanzar y mantener ese nivel de productividad profesional?

En cualquier caso es un ejemplo utilizado a modo ilustrativo, y cada agente inmobiliario tendrá su por qué, el cual es enteramente respetable.

Comenzar a encontrar el por qué.

  • Dedique algo de tiempo a descubrir su por qué. 

El motivo es lo suficientemente importante como para pasar un poco de tiempo reflexionando y practicando la introspección.

A cada agente inmobiliario le llevará un tiempo distinto, quizás unas horas, un fin de semana o meses, no importa, la clave es encontrar el por qué.

Para encontrar el por qué es necesario una mente abierta, organizar las ideas y estructurarlas en una lista, y por supuesto no jugar al auto-engaño.

El por qué de cada uno es algo muy personal, circunscrito estrictamente la intimidad de cada uno, y no es algo para publicar en las redes sociales y ponerlo a debate.

Aquí el agente no debe darle explicaciones o justificarse con nadie, su por qué es para él.

  • Escriba lo que le apasiona. 

Todos tenemos cosas que nos hacen iluminar con entusiasmo y que nos sentimos obligados a hacer o lograr, y cualquier cosa con tanta pasión suele ser una buena base para un por qué.

¿Es un logro como ser el mejor agente inmobiliario de la región o de su inmobiliaria?

¿Es seguridad y no tener que preocuparse nunca más por la próxima comisión?

¿Se trata de demostrar algo a familiares y amigos o a sí mismo?

Haga una lista y luego quédese reflexionando sobre los dos o tres primeros por qué, y siga reflexionando sobre ellos hasta aislar el verdadero.

Frecuentemente en este tipo de ejercicio de coaching para definir el por qué de los agentes encontramos el dinero como objetivo, aunque en sí mismo en realidad es un medio para.

Recordemos que el por qué de cada agente es muy personal y no se trata de ponerlo en tela de juicio o juzgarlo en modo alguno.

  • El por qué del agente hecho realidad. 

Esta parte es muy interesante, hay que definir lo que se necesitaría, en un amplio sentido, para hacer de su por qué una realidad. Esta es la base para el cómo.

  • ¿Tomaría una parte de ese dinero para invertirlo en usted?
  • ¿Intentaría destinar recursos para mejorar sus niveles de productividad?
  • ¿Contrataría un asistente personal para que le ayude?
  • ¿Adquiriría tecnología para mejorar sus logros comerciales?
  • ¿Se formaría para mejorar su rendimiento profesional?
  • ¿Se especializaría en vender exclusivamente un cierto tipo de producto inmobiliario?

Haga una lluvia de ideas sobre cómo hacerlo en un papel o con un mentor de confianza para crear una trayectoria inicial del camino a recorrer.

  • Encuentre formas de aprovechar su por qué. 

Los agentes con pasión por su por qué a lo que hacen todos los días lo llevan siempre consigo, y eso les beneficia en diferentes niveles.

Los profesionales, además de su trabajo diario, tienen otras actividades, y se vinculan en distintos entornos con diversas personas, las cuales pueden ser una oportunidad de negocio.

Cualquier cosa que apasione al agente puede integrarlo en entornos en los cuáles aparezcan oportunidades comerciales.

Muchos referidos no llegan de otros colegas o colaboradores, los agentes se encuentran con ellos a través de conocidos, personas que saben a lo que se dedica y confían en él.

Aunque parezca algo insólito, muchos agentes inmobiliarios no saben venderse como profesionales del sector, y pierden muchas oportunidades que pasan delante de ellos.

El agente debe darse a conocer en los entornos en los que se mueve, todos tienen que saber que al momento de comprar una propiedad él es a quien deben recurrir. 

Cualquiera sea el por qué del agente, si lo vincula a entornos fuera del sector inmobiliario representa una oportunidad de combinar su pasión y su profesión, potenciando mejorar sus resultados comerciales.

Los negocios ofrecen muchas oportunidades para que usted participe en las cosas que naturalmente desea. Siempre hay una forma de integrar sus pasiones y su visión para los negocios.

La importancia del por qué del agente.

Cuando los agentes encuentran su por qué y lo convierten en un plan de acción no necesitan de motivaciones externas, porque eso los empuja a levantarse todos los días llenos de entusiasmo y energía para ir a trabajar.

Es lo que permite que los agentes no sufran el desgaste propio de su trabajo, y que disfruten de su profesión gracias al equilibrio interior de saber su por qué.

Cuando los agentes están alineados con su por qué, las dificultades se superan de otra manera, y los problemas se resuelven con otra perspectiva.

Los incidentes en el trabajo no se convierten en dramas, los compañeros tóxicos no molestan demasiado, mejora la resiliencia, y los “clientes difíciles” se interpretan como parte del camino que han elegido recorrer.

Cuando los compradores y vendedores trabajan con alguien que está motivado por ese tipo de por qué tan apasionado, inconscientemente lo sienten y quieren hacer todo lo posible para ayudarlo a conseguirlo.

Si las inmobiliarias consiguen retener el talento en base a profesionales motivados por un por qué bien definido, están en el camino de conseguir mejores resultados comerciales, porque el nivel de productividad mejora de forma significativa.

Encuentre el por qué y descubrirá el cómo!

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