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Cómo detectar a los malos inquilinos.

Detectar a los malos inquilinos puede parecer algo casi imposible, sin embargo, los propietarios de las viviendas y las inmobiliarias que gestionan alquileres pueden tener en cuenta ciertos factores.

El sector inmobiliario es muy dinámico, y existen tantas opciones para conseguir alquilar una vivienda como distintos tipos de inquilinos, incluyendo los que eventualmente pueden causar diversos problemas a los propietarios.

El mal inquilino se suele definir como aquel que se retrasa en el pago del alquiler, sin embargo, también hay malos inquilinos que pagan puntualmente ocasionando otro tipo de problemas.

Tipos de malos inquilinos.

rescisión de los contratos de alquiler

  • Malos inquilinos que pagan.

Sí, muchos malos inquilinos pagan puntualmente su alquiler, y sin embargo generan otro tipo de problemas a los propietarios.

Los problemas más frecuentes que generan estos inquilinos son los vecinales, derivando en conflictos con los vecinos los cuales terminan siendo un problema de los propietarios.

Los motivos pueden ser diversos, desde los clásicos ruidos molestos en horas inapropiadas hasta el olor a comida que invade la casa del vecino.

Aunque parezca surrealista, muchos presuntos malos entendidos o presuntos hechos sin importancia entre vecinos terminan siendo auténticos problemas que incluso llegan dirimiéndose ante la justicia.

  • Malos inquilinos que no cuidan la vivienda.

Este también es un tipo frecuente de mal inquilino. Paga puntualmente y no genera problemas con los vecinos, aunque no cuida la propiedad.

Es cierto que existe una fianza de alquileres, precisamente para subsanar eventuales desperfectos en las viviendas alquiladas, sin embargo eso a veces no es suficiente.

Hemos conocidos casos que han tomado estado público en los cuales los inquilinos literalmente arrasan con la propiedad.

La dejan en pésimas condiciones y la fianza no llega a cubrir los desperfectos que han ocasionado.

Desde luego son los casos extremos, aunque no son tan raros de encontrar como muchos propietarios piensa, al contrario, son bastante más frecuentes de lo que uno se imagina.

  • Malos inquilinos en todos los sentidos.

Estos son el top de los malos inquilinos, porque no pagan su alquiler, generan problemas con los vecinos y, por si fuera poco, cuando dejan la propiedad prácticamente hay que renovarla por completo.

Quizás muchos propietarios que nunca han alquilado sus viviendas piensen que hasta aquí todo fue una exageración, y lamentablemente no lo es en modo alguno.

Por eso muchos propietarios tiemblan ante la sola idea de alquilar sus viviendas, y aunque no sea para temblar cuando menos es para tomar ciertas precauciones.

¿Se pueden detectar los malos inquilinos?

La mayoría de los malos inquilinos no se descubren hasta que comienzan los retrasos en los pagos, o cuando luego de unos meses comienzan las quejas de los vecinos al administrador del edificio o de la urbanización.

Incluso algunos son auténticos expertos que han ido adquiriendo a lo largo del tiempo y conocen ciertos entresijos legales o plazos que tendrán hasta tener que dejar el inmueble para seguir haciendo su rutina.

La rutina de algunos malos inquilinos es ir dejando propiedades alquiladas con impagos para seguir intentando encontrar nuevas víctimas.

Desde luego, los contratos de alquiler, las fianzas y las garantías son obligatorias al momento de alquilar, aunque muchas veces no detienen los problemas.

Para los propietarios no solamente se trata de que los inquilinos paguen el alquiler, el negocio de alquilar es no tener problemas, y no solamente evitar los retrasos en los pagos.

Claves para detectar los malos inquilinos.

Como dijimos detectar a los malos inquilinos no es tarea sencilla, sin embargo, existen ciertas características que los pueden delatar.

Los siguientes son solamente algunos detalles a tener en cuenta al momento de alquilar una vivienda, no es un manual o una guía para definir los perfiles de los malos inquilinos.

Por otro lado, estos detalles pueden ser tenidos en cuenta tanto por los propietarios que alquilan sus viviendas, como por los profesionales del sector inmobiliario que se dedican a la gestión de alquileres.

  • Inquilinos manipuladores. 

El propietario de la vivienda o el agente inmobiliario es el que muestra la propiedad para alquilar, no el inquilino.

Este es un punto muy importante para evitar posibles manipulaciones de los malos inquilinos, los cuales habitualmente tienen planeada su propia estrategia.

Alquilar una vivienda es una acción comercial, y tanto el propietario como el agente inmobiliario deben controlar la situación desde el comienzo, sin dejar margen para que el mal inquilino despliegue sus habilidades de seducción.

Desde luego existen inquilinos muy buenos con mucha educación y don de gentes, a los cuales les encantará entablar una amable conversación sin intentar manipular al propietario o al agente de la inmobiliaria.

Por eso hay que tener mucho cuidado y prestar atención a las frases que eventualmente puede repetir el inquilino, como que siempre fue un buen pagador o que nunca tuvo problemas con nadie. Mucha insistencia en estos temas despierta sospechas.

  • Presuntos buenos pagadores. 

La fianza de los alquileres tiene una finalidad específica, y ella debe estar estipulada debidamente en el contrato de alquiler.

Sin embargo, muchos propietarios con tener un par de meses por adelantado piensan que es suficiente para estar tranquilos, y es ahí cuando los malos inquilinos expertos hacen de las suyas.

Cuando los contratos de alquiler no están redactados correctamente pueden llegar a corto y mediano plazo los problemas para los inquilinos.

Si no se exige una garantía de alquiler o una fianza, el mal inquilino seguramente insistirá en pagar por adelantado, porque es muy probable que no pague las mensualidades siguientes.

Existen malos inquilinos que son auténticos profesionales del impago y la morosidad, y no es broma, son verdaderos expertos en vivir de esa forma y lo tienen casi como un estilo de vida.

  • Inquilinos solventes. 

La solvencia de los inquilinos es un factor muy importante a tener en cuenta, aunque si la situación cambia y las cosas van mal no podrán pagar el alquiler.

Una mala situación económica circunstancial puede convertir a buenos inquilinos en malos, porque simplemente se han quedado sin trabajo y no tienen cómo pagar el alquiler.

También pueden presentarse otro tipo de problemas a los inquilinos y hacer que se retrasen en sus pagos, aunque en estas situaciones los buenos inquilinos suelen ponerse en contacto con el propietario o la inmobiliaria para explicar su situación.

Buenos inquilinos que parecen malos.

A pesar de todo lo anteriormente expuesto, también es importante no confundir a los buenos inquilinos con los malos.

Muchas veces los propietarios no quieren alquilar a ciertas personas por prejuicios, y eso tampoco es justo para nadie.

Tampoco hay que tener temor por los inquilinos con niños pequeños, algo que muchos propietarios prefieren evitar, como también a las mascotas que no suelen estar bien vistas por quienes alquilan sus viviendas.

En cualquier caso, lo importante es no prejuzgar ni dejarse llevar por las emociones o las creencias sin argumentos válidos.

Para evitar los malos inquilinos, y sobre todo los dolores de cabeza que pueden provocar, muchos propietarios prefieren delegar la gestión del alquiler de su vivienda a una inmobiliaria.

Costa Invest cuenta desde hace décadas con un departamento de gestión de alquileres y un área legal formado por un grupo de profesionales especializados en la materia.

Una inmobiliaria con profesionales cualificados y con experiencia en la gestión de alquileres pude convertirse en la mejor solución para evitar a los malos inquilinos.

Costa Invest ® Empresa Gestora de Viviendas Turísticas EGVT-794-A
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